domingo, 4 de mayo de 2008

LO QUE PASA EN BOLIVIA ESTA PASANDO EN TODA AMÉRICA


En Bolivia se esta dado una lucha frontal entre extranjeros avecindados, especialmente europeos, y el pueblo indígena. En medio de esa lucha están los mestizos, gente corrupta y colonizada, que aspira a tener seguridad social y económica de las migajas de la sociedad criolla.

Lo que llaman “América latina”, que no es más que el Tahuantinsuyo (Sudamérica) y el Anáhuac (Norteamérica), es decir, los países con alto nivel de población indígena y mestiza, desde 1492 ha sufrido una invasión genocida y depredadora, que ha esclavizado y negado a los pueblos originarios. Produciendo un permanente estado de guerra.

Estos pueblos primero fueron colonizados por los europeos, después sus parientes criollos, a principios del siglo XIX les hicieron una “guerra de independencia”, es decir, quítate tú gachupín, para que me ponga yo criollo. Así los criollos “se inventaron” sus propios países, manteniendo el sistema colonial y por supuesto, excluyendo a los indígenas.

En estos dos siglos “independientes” los países “Latinoamericanos” han sido un fracaso. El subdesarrollo y la incapacidad de generar riqueza y bienestar de los criollos son históricas. La miseria y la incapacidad de los países de América latina se las deben a las clases dirigentes criollas, no a los indígenas o a los mestizos.

El criollismo se caracteriza por ser racista, ignorante, inseguro, malinchista, déspota, cobarde, explotador, inhumano, “chiquitero”. No invierte, nos se arriesga, siempre quiere que venga el capital y la tecnología extranjera a “recatarlos”. Se sienten menos que los europeos y ahora que los Norteamericanos. Siempre está dispuesto a entregar los recursos naturales (que nunca han sido suyos) y la mano de obra “nativa”, a cambio de unas migajas del pastel. Quiere recibir mucho, no invertir nada y hacer poco.

Lo mismos en México, que en Argentina, Chile, Guatemala, Venezuela, Colombia. Tal vez con la excepción de Brasil, que es un caso muy especial en todos los sentidos.

Pero en general, el racismo y el clasismo, están presentes en todas las sociedades de la América Latina –sin excepción-. Los que mandan y los que tienen el dinero son los blanquitos extranjeros avecindados y los explotados son los indígenas y morenitos. La colonización en los pueblos y países de la América es innegable…lo que sucede es que la hipocresía de las clases dominantes es mayúscula, con la complicidad de los mestizos teñidos de rubio.

En todos estos países se acusa a Estados Unidos de ser el país racista por excelencia y … “ellos no”. Se lo he oído decir a los mexicanos, costarricenses, argentinos, venezolanos, guatemaltecos, todos juran que en “su país no existe el racismo”. Pura hipocresía. Somos más racistas que los gringos. Pero además, nos excluimos unos a otros.

Lo que está pasando en Bolivia, en donde un grupo de caciques, hacendados y señores feudales, no aceptan una democracia en la que los indígenas decidan el destino del país. Ahora quieren independizarse de Bolivia y sus vecinos hacendados los están apoyando con la ayuda del Tío Sam.

La guerra que enfrentan los pueblos indígenas lleva 500 años y en México no terminó, como nos lo quiere hacer pensar la historia oficial, el 13 de agosto de 1521 con la caída de Tenochtitlán. Los pueblos indígenas mayas del EZLN, así como los pueblos nahuas de San Salvador Atenco o los pueblos indígenas zapotecos y mixtecos de Oaxaca, nos los demuestran con su lucha permanente.

Que la clase dominante. Que los criollos y los mestizos corruptos no lo informen en sus medios oficiales y comerciales es otra casa. Pera la lucha sigue. Los indígenas tienen la razón y el tiempo de su parte. La historia pronto nos lo dirá.