miércoles, 21 de agosto de 2013

CENSURA EN EL PERIÓDICO LA JORNADA


 
El día de hoy (21/08/13) salió una artículo en La Jornada titulado “Oaxaca: el costo de ser diferentes” de Carlos Martínez García en el que defiende los “derechos religiosos” de uno grupo de evangélicos que están en conflicto con los derechos comunitarios en los usos y costumbres de la comunidad de San Francisco Tutepetongo, Cuicatlán, Oaxaca.
 
Me permití hacer un comentario a la nota y fue censurado porque difiere del criterio del Sr. Martínez García. El comentario fue el siguiente:
 
“Lo escrito por Carlos Martínez es una clara evidencia de la incapacidad histórica que tiene la cultura dominante de conocer y entender la milenaria filosofía de los pueblos y culturas originarias. La agresión más fuerte a los pueblos originarios es justamente a su forma de vida, cambiando ésta, pueden cambiarlo todo y así entrar los partidos políticos y las empresas a explotar y depredar. La esencia de la forma de vida es la comunalidad y las fiestas patronales son un vehículo de cohesión. Las fuerzas económicas y políticas han encontrado en las sectas religiosas un eficiente “Caballo de Troya”, -que es financiado desde fuera por los enemigos de la “democracia participativa”-, destruye la comunalidad con discursos legaloides de las leyes de la cultura dominante.”
Por la noche me comuniqué con el Sr. Arturo García de la Jornada y al preguntarle cuál había sido la razón de la censura, de manera violenta me dijo que “por el hecho de haber incluido la dirección del sitio www.toltecayotl.org no lo publicaron”, le argumenté que tengo tiempo de terminar mis comentarios con esa dirección como refernte y que nunca me los habían censurado y me respondió, “han cambiado las políticas y no es censura”. Es interesante que sea el mismo argumento que usan en el gobierno y la IP para censurar… “las políticas”, o sea que… “hágale como quiera, pero esto no pasa. www.toltecayotl.org  

jueves, 18 de julio de 2013

Laurette Sejurné


Modelo perfecto de concisión, el quincunce es de una complejidad más rica todavía. Se ha demostrado ampliamente que la revolución sinódica de Venus, de 584 días, tenía en Mesoamérica un papel primordial. Los cálculos que recubren las estelas y los códices mayas, por ejemplo, tienen por fin principal registrar las conjunciones, pasadas y futuras, del planeta y del sol sobre lapsos considerables (Fig. 1). A consecuencia de que el cómputo de los años venusianos se efectuaba por grupos de cinco (correspondientes a ocho años solares), el cinco es igualmente la cifra de Venus y, por tanto, de Quetzalcóatl.



Figura 1. El rostro simboliza el Quinto Sol y el signo de Venus alternados, forman el marco de una puerta de los palacios teotihuacanos 



Figuras 2 y 2-A. Los cinco puntos en cruz o quincunce. Es el signo más frecuentemente empleado en el lenguaje simbólico mesoaméricano.



En su más simple expresión, está constituido por cinco puntos encerrados o no en un cuadrilátero (Figs. 2 y 2-A), que simbolizan la piedra preciosa, emblema del Sol, del corazón humano y del calor. La figura 2-A se encuentra sobre una imagen teotihuacana del Dios del Fuego (Fig. 3); la 2 está representada alrededor de cincuenta veces sobre un famoso monumento solar azteca (Fig. 4).


Fig 4. Imagen azteca de un ciclo cósmico. Al centro, el Quinto Sol representado como en Teotihuacán, rodeado de símbolos de las Edades que lo han precedido. Dos serpientes de fuego forman el círculo exterior. Su carácter ígneo está sugerido por las volutas estrelladas que están sobre las cabezas humanas situadas en la parte inferior de la figura, y por el motivo de la mariposa que recubre los cuerpos de los reptiles. (Museo Nacional de México) 






Figura 8.
La Cruz de Quetzalcóatl constituye el ojo de esta águila solar. Objeto en obsidiana exhumado en la Venta, Tabasco. (Museo Nacional de México.) 
 
 


Figura 9.
La Cruz de Quetzalcóatl, tal como aparece en la representación de la ceremonia del Fuego Nuevo en el Códice Borbónico 


 






Figura 10.
El símbolo de Venus en Teotihuacán y en la jeroglífica maya 


Figura. 11.
El jeroglífico movimiento, (a, b, c, Teotihuacán; d. Códice Borbónico;
e , Códice Florentino;
f,:
Códices Borbónico y Borgia.) 



Figura 12. Cerámica conocida bajo el nombre mazapán 




 




Figura 13. Personajes que figuran en el Paraíso Terrenal pintado al fresco en Teotihuacán 


 


Figura 14. Un Tláloc (Dios de la Lluvia) portador de la cruz de Ouetzalcóatl y de la flor solar que emerge de su boca. (Fresco teotihuacano.) 



 

 





Figura 15. El Dios de la Lluvia que preside al Paraíso Terrenal. Su peluca amarilla y los ojos romboidales de su máscara son características del Dios del Fuego. (Fresco teotihuacano.)   


 



Figura 16. Los signos acuáticos que aparecen en Teotihuacan.






Figura 17. Huehueteotl, viejo Dios del Fuego. Es la primera divinidad surgida en Mesoamérica. (Museo Nacional de México). 


Figura. 18. Dios de la Lluvia pintado al fresco sobre un vaso teotihuacano. Lleva alas de mariposa y el jeroglífico movimiento adorna su pecho. (Museo Nacional de México.) 





Figura 19. Estilizaciones teotihuacanas de mariposas en cerámica.
(Museo de Teotihuacán.) 
 




Figura 20. Monumento azteca esculpido (Museo Nacional de México) .
En la parte inferior, la Diosa de los Ríos (Chalchiuhtlicue): De su cuerpo recostado emerge un nopal cargado de tunas las que simbolizan el corazón humano. El águila que domina la escena representa el Sol. 



Figura 21. El jeroglífico del agua-quemada dos corrientes –una de agua y una de fuego– que se unen. 



Figura 22. Monumento azteca representando a Quetzalcóatl que lleva sobre el pecho el jeroglífico del agua-quemada, emblema de la guerra florida. 


Figura 23. Quetzalcoatl bajo el aspecto de Señor de la Aurora (Tlahuizcalpantecuhtli). (Fresco teotihuacano.) 




Figura 24. El Templo Mayor de Tenochtitlan, según el Códice Florentino. Los dos ídolos representan a Xochipilh llevando en la mano un corazón florecido. 


Figura. 25. El tigre (a la derecha) y el coyote, representaciones respectivas del Sol y de Quetzalcoatl en su peregrinaje subterráneo. (Fresco teotihuacano.)


Figura 26. El Sol de Tierra y Quetzalcóatl bajo su forma animal. (Códice Borbónico.) 



Figura 27. Combate simbólico de un águila y de un tigre. 


Figura 28. Águila solar pintada en un fresco teotihuacano





Figura 29. Cerámica teotihuacana representando un Caballero Águila. (Museo Nacional de México.)   



Figura 30. Caballero Águila pintado en un fresco teotihuacano. 


Figura. 31. Caballero Tigre. (Fresco teotihuacano.) 



Figura 31-A. Caballero Tigre pintado en un fresco teotihuacano descubierto por la autora en febrero de 1956. 



Figura 32. Escena esculpida sobre el tambor que presentamos en la lámina 9. El águila y el tigre evocan la guerra florida que realiza la unión de los contrarios. La figura central representa el Sol en la actitud creadora de movimiento. 



Figura 33. Tigre-pájaro-serpiente esculpido sobre un vaso teotihuacano. 


Figura 34. Tigre-pájaro-serpiente, entidad que simboliza el reencuentro de las tres esferas cósmicas. 


Figura 35. El reencuentro de los diversos planos cósmicos simbolizado en el Códice Vaticano B   



Figura 36. Arbol de la Vida del Códice Borgia. Abajo, la Tierra, arriba, el Cielo. Quetzalcóatl (a la izquierda) y Xochipilli (a la derecha) evocan el movimiento unificador: de descenso el primero de ascensión el segundo. 


Figura 37. Símbolo del Tamoanchan, la patria del género humano.
(Códice Vindobonensis.) 



Figura 38. Águila solar llevando en su pico un corazón humano.
(Escultura de un edificio de Tula, Hidalgo.) 



Figura 39. Representación del corazón humano en Teotihuacán.
Figura 40. Corte longitudinal del corazón extraído. 




Figura 41. Imágenes de cuchillos de obsidiana para el sacrificio.
(Fresco teotihuacano.) 



Figura 42. El Señor de la Aurora alcanzon un corazón
(Fresco teotihuacano.) 




Figura 43. Corazones atravesados. (Códice Borgia.) 




Figura 44. El jeroglífico movimiento, que tiene por centro el emblema de la penitencia: dos cuchillos sacrificiales clavados en un cactus y coronados por un halo de luz. (Fresco teotihuacano.) 


Figura 45. El emblema de la penitencia sobre un monumento azteca. Las volutas de la parte superior representan el planeta Venus. (Museo Nacional de México.)