sábado, 29 de agosto de 2009

EL APOCALÍPSIS HA LLEGADO


El gobierno panista de Felipe Calderón, que llegó al poder de manera poco clara y con el apoyo abierto de los grupos de poder económicos y de Fox, ha demostrado su incapacidad no solo para gobernar, sino para diagnosticar y enfrentar estratégicamente los grandes problemas globales y nacionales de nuestro tiempo. De mal en peor, de error en error, Calderón se mueve en una pequeña pero sólida esfera de poder. En la que poco entra del exterior y muy poco sale al exterior.


La falta de experiencia de los “panuchos” para gobernar, administrar, engañar y robar, ha sido más que ostentosa desde los tiempos foxistas. Por eso el votante les ha dado la espalda, pues como dice el viejo dicho “paquistaní”, más vale mafioso prisita conocido que panucho por conocer… Más allá de la mediocre y mezquina vida política del “México criollo” democrático, moderno y globalizador.


Los ciudadanos de este país neo-colonial estamos viendo aterrorizados, como caminamos a marchas forzadas a un estallido social, mientras los usurpadores del poder político y los ancestrales dueños del poder económico: “o no se quieren dar cuenta o no les importa” la catástrofe social, económica y ambiental que empezamos a sufrir en algunos puntos del país.


En efecto, el sistema político esta totalmente empantanado en sus luchas internas y entre partidos por arrebatarse entre ellos las migajas del poder, la corrupción y sus prebendas, los tienen entretenidos, alucinados e insensibles.


Los dueños del dinero han sacado sus capitales y se están preparando para de la debacle que viene, sacar el mejor provecho con la menor inversión por arriesgar, pareciera ser su atávica consigna. Empresas pobres y empresarios ricos. La alimentación, la salud, la educación y la organización social están dando sus últimas patadas de ahogado. El sistema ya dio de sí y se está desmoronado. Pareciera que a nadie le importa. Los políticos parecieran gusanos purulentos y nauseabundos dándose un festín sobre el cadáver del sistema.


Lo mismo sucedió en 1810 y en 1910. Ante la presión de grandes injusticias estructurales y la incapacidad del sistema por ofrecer oportunidades a las mayorías, la explosión social es provocada por intereses poderosos que “usan” el estado de crispación para obtener mayores ganancias políticas y económicas. Se usa el descontento del pueblo para provocar el estallido social y sacar ventajas individuales o de grupo.


Al Mercado y los dueños del dinero a nivel global, les conviene un país dividido y enfrentado en una lucha fraticida. Históricamente las facciones han buscado la ayuda y el reconocimiento del poderoso para vencer a sus hermanos a costa de entregar al pueblo, sus riquezas naturales y la soberanía.


Estamos frente a una crisis de grandes proporciones, como no hemos tenido después de la Revolución. No solo es por falta de crecimiento económico y pobreza material. Es también por una ausencia del Poder del Estado y un descomunal y creciente poder del Mercado. Es por el agotamiento de la vida política y “democrática”.


La corrupción e incapacidad de las instituciones de impartición de justicia. Así como las instituciones avocadas a propiciar el desarrollo económico y social, el planificado fracaso de la industria y comercio nacional, el planeado deterioro del campo, el sabotaje a la educación y la salud. Pareciera que en este país colonial, se alienta lo que se planea y se hace mal, y se boicotea todo lo que se planea y se trata de hacer bien.


Estamos frente a un estallido social, tal vez más grande que el de 1910, pero de manera diferente. A principios del siglo XX NO se tenía problemas alimentarios, ambiéntales, sociales y culturales como los que hoy se están viviendo. Cerca del 80% de los “mexicanos” no tienen lo suficiente para tener una vida decorosa. Lo grave es, que hoy resulta difícil saber ¿qué es una vida decorosa?


El consumismo y la enajenación han embrutecido al pueblo. Antes el pueblo era pobre, pero con pocas expectativas de consumo, se protegía en la fortaleza de sus tradiciones y costumbres. Ahora somos miserables con altas expectativas de consumo chatarra, la “cultura del pueblo” la dictan las empresas transnacionales a través de televisa y tv azteca.


Los problemas ambientales, producto de la voracidad y falta de responsabilidad social e histórica de nuestros políticos y empresarios nos han llevado a una tragedia ambiental de grandes proporciones de las que no se quiere hablar públicamente. Pero “mantener la vida”, esta en grave peligro en algunas partes de nuestro territorio. No solo las grandes ciudades, sino en los mismos bosques, selvas, cuerpos y mantos de agua, la destrucción y contaminación ha sido brutal.


El estallido social no será como en 1810 y 1910. No serán los ejércitos que lucharán en el territorio nacional con líderes e ideólogos. El estallido social será en las grandes ciudades. Será muy violento y fugaz. No serán “ejércitos o columnas guerrilleras”. El estallido social estará a cargo de miles de personas que no tienen trabajo, que no tienen qué comer, gente desesperada, resentida y muy enojada. Será sin líderes como Zapata o Villa, no será la anquilosada izquierda fragmentada y tradicionalmente enfrentada, con sus eternos lideres corruptos.


Los estallidos serán esporádicos, imprevisibles e incontrolables. Los malandrines, los chavos banda, los desempleados, los comerciantes ambulantes, los jóvenes que no tienen acceso a la educación ni al trabajo, los que no tienen ya nada que perder y que saquear una tienda o una casa será una oportunidad para “tener” o comer.


Serán estallidos violentos y momentáneos, estériles y pasajeros. Las “fuerzas del orden” no se darán abasto y la represión será violenta e indiscriminada. Atenco y Oaxaca fueron señales que no quisieron ver. Pero la descomposición moral que se vive en la sociedad en estos momentos tampoco se quiere ver. La cantidad de asesinatos, secuestros y robos por una parte; y por la otra, la cantidad de violaciones a los derechos humanos de los ciudadanos por parte de las instituciones que, deberían darle seguridad, es verdaderamente alarmante. El país se está deshaciendo y no queremos enfrentar la realidad. Los políticos y los ricos se encierran en sus burbujas blindadas y protegidas por dinero mal habido y ejércitos de guaruras, en las que “no pasa nada”. Por otra parte, mucha gente mete la cabeza en el hoyo negro de la televisión para evadirse. Pero a muchos, “el destino ya los alcanzó”. Sea los empresarios secuestrados o con familiares muertos; o millones de personas que no tienen qué comer. El Apocalípsis ha llegado y no nos queremos dar por enterados.

domingo, 26 de julio de 2009

¿Por qué en E.U. nunca puede haber un golpe de Estado?


Sencillamente porque en el territorio norteamericano no hay una embajada de E.U. Todos los golpes de Estado que se han dado en el continente han sido planeados y dirigidos desde las embajadas de E.U.

Cuando un gobierno democrático no le conviene a los intereses económicos, comerciales y políticos de “los mercaderes” de Wall Street, inmediatamente se echa a andar la maquinaria golpista más efectiva del mundo, La CIA.

En Honduras el golpe de Estado fue planeado y ejecutado por la embajada de las barras y las estrellas, por supuesto con la aprobación de Hilary Clinton. La razón, el presidente Zelaya estaba estrechando lazos con el presidente Chávez y la pandemia nacionalista y antiimperialista esta creciendo, y eso el garrote del Tío Sam no lo va a permitir.

El punto es que como se ve, “La democracia de los mercaderes” funciona solo cuando conviene a los intereses del Mercado, pero cuando el pueblo y su gobierno pretende hacer algo que atenta contra los sacrosantos intereses del Becerro de Oro… los soldados se encargan de poner las cosas como deben de estar. Más nada.

Honduras no es muy diferente de Guatemala o México, países donde gobiernan desde principios del siglo XIX, cúpulas de poder de criollos con una mente pequeña, subdesarrollada e incapaz. Han sido los capataces del capital foráneo estos dos siglos y solo han creado más injusticia, pobreza y violencia.

Somos países bananeros, no por sus trabajadores y sufridos pueblos, no por ser pobres en recursos naturales, no porque no existe inteligencia y capacidad en los pueblos.

Somos países bananeros por los criollos corruptos, ineptos y acomplejados que nos gobiernan. Los mestizos y menos los indígenas no han podido llegar al centro de las cúpulas criollas que detentan el poder y que, como vemos en Honduras, se pelean el poder entre unos y otros.

Lo mismo pasa en México en donde conservadores y liberales, centralistas y federalistas, monárquicos y republicanos, panistas y prisitas-perderistas se la han pasado luchando por el poder, en medio de la corrupción, la entrega de la patria y la incapacidad para gobernar-administrar.

La ideología criolla es el cáncer de nuestras democracias patito de los seudo-mercaderes-bananeros de América Latina.

sábado, 25 de julio de 2009

DESPERTAR HUMANO


La historia de la civilización humana apenas tiene 10 mil años de antigüedad. De este periodo de tiempo los seres humanos vivimos libres del yugo de “Los Mercaderes” y su obsesión por el dinero aproximadamente 9800 años. En efecto, Egipto, Mesopotamia, China, India, México y la Zona Andina tenían milenios de desarrollo humano sin el dominio de “los mercaderes”. Los proyectos sociales estaban dirigidos, por diferentes caminos a la trascendencia espiritual de la existencia. Dios, lo divino y lo sagrado ocupaba todo del tiempo y la energía de los individuos, las familias y los pueblos. Entre la luz y la oscuridad, entre guerras y ambiciones por el poder y dominio, en general los pueblos tenían sus grandes metas existenciales en armonizar con “la divinidad suprema”.

Sin embargo, a partir de 1776 que nace la nación de “los mercaderes”, las cosas en este planeta comenzaron lentamente a deteriorarse. Fundamentalmente porque el fin supremo de la sociedad de “los mercaderes” es la apropiación de la riqueza del planeta a partir de la explotación de los seres humanos y la depredación de los recursos naturales.

Lentamente se impuso una nueva religión totalitaria, fundamentalista y excluyente, que ha venido minando la espiritualidad y sacralizad de la vida de los pueblos del mundo. “El culto al Becerro de Oro” ha venido erosionado los valores perennes de las personas, las familias y los pueblos y todo se ha reducido a la ambición de poseer dinero a cualquier precio. La conciencia de la dimensión espiritual del mundo y la vida se ha ido agotando y como en un páramo de desolación, hoy vive mucha gente en el espejismo de la felicidad conseguida con el dinero, el consumo, la modernidad y la tecnología.

La exterminación de la espiritualidad de los pueblos se ha convertido en una acción permanente y sistemática a través de los múltiples y poderosos medios que poseen “los mercaderes”. Los medios masivos, el poder político y económico están al servicio de los intereses más oscuros de la humanidad. El objetivo es enajenar, embrutecer e insensibilizar a la humanidad para poderla dominar y manjar como “zombis individuales e individualistas”. Esclavos de “los mercaderes”, viviendo para trabajar, comprar, pagar y ver televisión. Más nada, como artículos desechables son reemplazables, intercambiables y desechables.

Los mercaderes primero establecieron su poder en Venecia, después en Londres y ahora Estados Unidos. En 1776 nace el proyecto abierto de dominación global y embrutecimiento general de la humanidad. Se crean los “países” como zonas comerciales diferenciadas, se inventa la democracia como instrumento con el que gobiernan “los mercaderes” con el aval de los pueblos engañados con el “supuesto” de que, ellos pueden elegir su destino y a sus gobernantes por medio del voto. La historia nos demuestra lo contrario, desde la sangrienta Revolución Francesa alentada y financiada por “los mercaderes”, los pueblos en la democracia permanentemente están en una lucha fraticida por el Poder, entre fraudes, corrupción, demagogia, simulaciones, crímenes, represión y golpes de Estado, “los mercaderes” mantienen entretenidos y enfrentados a los ciudadanos, haciéndoles creer que: “LA DEMOCRACIA ES PERFECTA, quienes fallan son los hombres”. Pero la verdad es que la democracia esta planeada para que los pueblos jamás lleguen a consensos, porque entre más fragmentada y dividida esté, más débil y vulnerable es.

En efecto, ese ha sido el Caballo de Troya con el cual los mercaderes han podido entrar y destruir las milenarias formas de gobierno y organización social de los pueblos del mundo, así como sus más nobles ideales. Se ha hecho pensar que el desarrollo humano es lineal y que “La Democracia” es el punto más elevado de gobierno de los seres humanos.

Totalmente falso. Jamás los pueblos del mundo habíamos vivido un imperio tan totalizador, déspota, asesino e inhumano como el de “los mercaderes”. Entre otras cosas porque jamás había sido un imperio de dimensiones y alcances globales, no se había contado con la tecnología, las comunicaciones, así como con la producción de riqueza como existe hoy en día.

Los individuos que buscan honestamente cambiar el rumbo catastrófico a través de la democracia y la política, sea creando nuevos partidos o nuevas ideologías, lo único que están haciendo es alimentando y recargando el sistema. Los que pretenden cambiar el mundo por medio de las armas a través de insurrecciones armadas o guerra de guerrillas, también están contribuyendo a darle vida y fuerza a la dictadura del Mercado. La historia nos dice que han existido muchas contiendas políticas y muchas guerras fraticidas y todo cambia para seguir igual. El sistema solo se fortalece y se mejora.

Solo se requiere despertar y abrir los ojos del alma y la conciencia del Espíritu para darnos cuenta de que estamos totalmente engañados y ciegos. Que el culto al Becerro de Oro, la modernidad, la tecnología, el consumo, el individualismo, han sido un gran engaño, una nefasta mentira, que nos ha dejado desolados, indefensos, frustrados, insensibles y vacíos.

Necesitamos salvar a la Tierra de esta catástrofe ESPIRITUAL, que materialmente se expresa en la contaminación ambiental, en la destrucción de la naturaleza, en la desolación y embrutecimiento social, en la creciente miseria humana. Para salvar a la Tierra, como hijos de ella, primero necesitamos salvarnos a nosotros mismos.

Pero esa lucha es interior e individual, intransferible. Consiste en “un darse cuenta” encajado en lo más profundo de nuestro corazón. Darnos cuenta a partir de despertar nuestra conciencia de que lo verdadero, real y cierto en este mundo, ni se ve ni se toca. Que el mundo material es solo un espejismo en el que se manifiesta la omnipresencia del Espíritu.

Darnos cuenta de que somos finitos, que nos vamos a ir de este espejismo llamado realidad y que lo único que cuenta es la oportunidad de haber estado aquí, en este tiempo y en este espacio, con este cuerpo y con estas condiciones y frente a la maravillosa oportunidad de trascender espiritualmente.

Esta es la verdadera sabiduría, el gran tesoro y la maravillosa oportunidad. Por eso los pueblos originales y milenarios llegaron a este sencillo y portentoso conocimiento. Somos seres espirituales trabajando (aquí y ahora) el plano material. Eso es todo. Esa es la parte luminosa del mundo y la vida…la verdad. Esa lucha es contra la oscuridad, contra “la fuerza de gravedad que arrastra a nuestra materia a los abismos de la estupidez y la irresponsabilidad existencial.

El mundo oscuro y falso es el de “los mercaderes”. La democracia, la modernidad, el consumo, el dinero y el Culto al Becerro de Oro es la mentira, la corrupción, la falsedad.

No se trata de negar “la realidad del mundo de la materia”, ni de sobrevalorar el mundo del espíritu. Ambos son opuestos complementarios que se apuntalan a sí mismos y se deben mutuo equilibrio. La anulación de cualquiera de los dos es la anulación total. El desafío es la búsqueda del equilibrio entre el mundo del Espíritu y el mundo de la materia.

El futuro de los humanos esta en nuestro pasado. Se requiere “descubrir” el pasado luminoso de lo humano en los diez mil años de vivir en sociedad. Se requiere hacer una nueva lectura del pasado antiguo y encontrar en él los valores, principios y sentimientos inalterables en el tiempo y en el espacio.

Abrir los ojos a lo verdadero y trascendente, como seres mortales y concientes. Darnos cuenta del engaño y verdadero poder de “los mercaderes”, y del daño que han hecho a la humanidad y a la Tierra. Entender que estamos viviendo los más oscuros momentos de la historia humana y que solo con la luz de la conciencia del Espíritu podremos vencer a la fuerza de “los mercaderes” sustentada en la enajenación y el embrutecimiento.


La Luz es más poderosa que la oscuridad. Es hora de despertar.

sábado, 18 de julio de 2009

ANTE LA QUIEBRA DE LA IDEOLOGÍA CRIOLLA


Los criollos desde 1821 nunca han trabajado y luchado por la grandeza y desarrollo de “su país”, al que equivocadamente le pusieron “México”, ya que los mexicas vivían solo en lo que hoy es el centro de la ciudad de México, ignorando por completo a las demás culturas como son los mayas, zapotecos, nahuas, mixtecos, totonacos, purépechas, etc. El nombre de nuestra civilización ancestral es ANÁHUAC.

Pues bien, los criollos (extranjeros nacidos en el Anáhuac) han desarrollado a lo largo de estos doscientos años una “IDEOLOGÍA CRIOLLA”, en la que pretenden vivir bien y hacerse ricos, sin trabajar e invertir mucho.

La ideología criolla siempre ha pretendido poner a disposición de los Mercados y capitales extranjeros, la mano de obra esclava de los pueblos del Anáhuac y sus recursos naturales, a cambio de unas cuantas migajas. El criollo siempre ha buscado la inversión y tecnología extranjera para hacerse rico. Nunca se ha planteado crear el capital e invertirlo. Ni ha pensado en invertir en ciencia y tecnología y crearla para mejorar la productividad. Pedir prestado y comprar tecnología ha sido su historia.

El criollo no tiene patria, no tiene pueblo, no siente amor de la tierra que le dio asilo y orgullo del pueblo y de su ancestral cultura que le abrió los brazos y el corazón. El criollo siempre desprecia y niega cualquier valor de la cultura Madre de esta tierra, es un oportunista. Exalta permanente y constantemente sus “orígenes ultramarinos”. Se cree superior y siempre recalca su fenotipito y su “abuelito” extranjero. Por ello se caracteriza por ser racista y clasista.

La ideología criolla, que se basa en el abuso y la explotación, lo mismo está presente en mestizos que en “indios desindianizados”. Por que hay que señalarlo, que muchos extranjeros, también han venido a dar lo mejor de sí mismos a esta nación, desde Gonzalo Guerrero, pasando por Francisco Javier Mina o León Felipe, por citar solo a tres nobles ejemplos.

El punto es que la ideología criolla desde 1821, al despojar a los gachupines del Virreinato de la Nueva España, ha venido entregando el país que creó a los inversionistas y capitales extranjeros. Nunca ha existido la idea de trabajar denodadamente en la construcción a largo plazo de un país. Siempre han sido oportunistas raposos que quieren hacerse ricos de la noche a la mañana y salir huyendo con sus capitales mal habidos.

No han desarrollado una cultura de trabajo, esfuerzo y sacrificio. No han tenido planes a largo plazo, planes a dos, tres o cuatro generaciones. Desde Iturbide hasta Calderón, la esperanza es de que “vengan capitales” a salvar a “su patria”. En vez de trabajar y repartir con justicia la riqueza para que la patria sea mejor.

Nunca han invertido en educar e instruir al pueblo. Por el contrario. La intención es mantenerlo ignorante y embrutecido, ajeno a sí mismo. La mediocre instrucción que le dan al pueblo es para prepararlo para ser obrero o empleado. Por lo mismo, no han invertido en ciencia, tecnología e investigación. En su país, todo es rápido y para ayer, de desecho y mal hecho, a corto plazo y solo para “ellos”.

Alemania, Japón e Italia en dos décadas se recuperaron de una destrucción total. China en menos de 40 años, pasó de ser un país pobre, ignorante y corrupto a ser uno de los países más poderosos del siglo XXI. En México llevamos doscientos años en manos de los traidores e ineptos criollos, y día a día el país se les deshace en pedazos en las manos.

En este país se necesita un cambio. No de partido en el poder, no de modelo económico, no de “modelo exterior”; SINO DE PROYECTO DE NACIÓN.

Lo que hoy es México nace hace ocho mil años de una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad. Desde la invasión de 1519, se ha tratado de destruir y negar este patrimonio cultural, social y pletórico de sabiduría humana. Tres siglos de salvaje y despiadada colonización española. Y dos siglos de una impotente e incapaz neocolonización a manos de los mediocres criollos, que ni siquiera han podido generar la riqueza que crearon sus parientes los gachupines en el Virreinato, nos enfrenta a la peor crisis de su corta historia.

Los criollos desde 1821 han generado más injustita y pobreza. Han perdido más de la mitad del territorio. Han perdido la soberanía política, económica, alimentaria y cultural.

Estamos al final de un corto, pero doloroso trayecto de nuestra larga historia milenaria. El fin de la neocolinzación criolla está muy próximo (por sus propios errores e incapacidades). El planteamiento que deben hacerse las conciencias e inteligencias más lúcidas, no es “cómo se debe hacer el cambio”. Sino, cómo debe ser el nuevo país que queremos construir para los hijos de nuestros nietos.

El cambio vendrá en la forma menos pensada e increíble. El cambio vendrá por sí mismo. El verdadero desafío es –saber qué debemos hacer en ese cambio-. Sería un error histórico tratar de “reparchar” el modelo criollo neocolonial.

Cuál es el tipo de sociedad y país que deseamos construir. Cuál será el supremo objetivo en el que se dirigirán los esfuerzos, recursos, de todos los ciudadanos. Cuáles serán sus valores, sus más preciados sentimientos. Cuáles sus anhelos. Cuál el proyecto abstracto compartido por todo el pueblo.

Estamos en los estertores dolorosos de un nuevo mundo, de una nueva sociedad, de un nuevo país, de una nueva forma de pensar, sentir y de vivir.

viernes, 10 de julio de 2009

MÉXICO… ! DE LA PATADA ¡


El acto más vergonzoso que he visto en el deporte nacional. El entrenador de la selección nacional en un partido internacional le da una patada a un jugador del equipo contrario frente a cincuenta mil espectadores y millones de televidentes.
El futbol es un fiel reflejo de la vida nacional. México esta de la patada. Los que dirigen los esfuerzos y trabajos de más de cien millones de mexicanos, los políticos, están igual que el entrenador nacional.
El país y el futbol es solo un negocio. Un gran negocio que deja miles de millones de dólares a un puñado de vivales a costa del trabajo y recursos naturales del país, y en el caso del futbol, a costa de la ilusión y esperanza de un pueblo que ve en el futbol, la manera de evadir su realidad plagada de frustración, pobreza e injusticia.Se supone que el “entrenador nacional” es un profesional de alto nivel.
El mejor de todos. La “decepción nacional” va de tumbo en tubo y fracaso en fracaso. Es la selección del “apenitas”. En la cancha se ve un grupo de jugadores con técnica, experiencia y deseos de ganar. Pero también se ven desconcentrados, desorganizados, insuficientes, temerosos de enfrentar “personalmente” el desafío.
En síntesis, mal dirigidos.Se vieron así frente a equipos como Trinidad y Tobago o en este caso a Panamá. Es más que obvio que jugador por jugador, técnica por técnica, infraestructura deportiva por infraestructura deportiva, y dinero invertido en estos “negocios”, México es con mucho: más capaz, más eficiente, con mucho más recursos y con más dinero, pero esto no se refleja en el juego y menos en los resultados.
¿Por qué sucede esto? Por la incapacidad e impotencia de los dueños de los equipos y los dirigentes del negocio de las patadas. A diferencia de otros países en los que toda la nación y el Estado se sienten “representados” por su nivel de futbol y por supuesto, por sus selecciones nacionales. Los “dirigentes” mexicanos solo lo ven, con miopía, como un negocio (tanto al país como al futbol).
Por desgracia, hasta en eso son malos negociantes.México carece de dirigentes que respondan a las necesidades y aspiraciones del pueblo de México. Los políticos, además de ser una clase parásita, son gente incapaz, frívola y corrupta.
El gran pueblo de México desde 1521 ha quedado huérfano. No ha tenido dirigentes que respondan a los retos históricos. La mayoría ha sucumbido a sus míseros intereses personales y de grupo, jamás la patria ha estado por encima de todo. Y no confundir a “dirigentes” con luchadores.
Morelos, Guerrero, zapata y Villa (entre muchos otros), jamás gobernaron, solo lucharon por ideales y por ellos murieron.En los últimos tiempos hemos tenido dirigentes como Luis Echeverría, Vicente Fox y López Obrador, que tuvieron en sus manos la esperanza de una gran parte del pueblo.
Y todos fracasaron. Los tres, por citar a tres de las tres fuerzas políticas, pero el sistema esta plagado de esta especie nefasta en todos los partidos y en todos los niveles de gobierno.Al igual que “el vasco” Javier Aguirre, no han tenido la inteligencia, capacidad y honestidad para enfrentar su desafío histórico. Todos le han fallado al pueblo de México.
La ideología criolla, que ve en el pueblo y los recursos naturales un modo de hacerse rico de la noche a la mañana, y no la oportunidad de llevar justicia y bienestar a los mexicanos. México es gobernado, dominado y explotado por españoles, libaneses, judíos y un largo etcétera. Estos criollos no les importan el país ni el pueblo.
Todo es negocio y ellos tienen su “doble nacionalidad”, de modo que cuando las cosas se ponen mal… inmediatamente piden ayuda y buscan refugio en su país verdadero.
Entre Calderón, Gordillo, Beltrones, Ortega, Peña Nieto, López Obrador y el vasco Javier Aguirre, no existe la más mínima diferencia. Su incapacidad, su pequeñez humana y espiritual, así como su mezquindad y bajeza (haiga sido como haiga sido).
Unos le dan de patadas al pueblo y el otro le da de patadas a un jugador del equipo contrario. No cabe duda que en México todo está de la patada...

sábado, 4 de julio de 2009

EL VOTO NULO


Los votos son el aval del pueblo, que la clase política y el sistema colonial necesitan, para que se gobierne a favor de los intereses de los dueños del dinero.

La “democracia electorera” es una farsa que los adoradores del Becerro de Oro inventaron para dominar y dirigir a los pueblos a partir de una clase parásita llamada “políticos”.

En efecto, en 1776 nació en Estados Unidos este perverso engaño, montado en la ficción que “el pueblo se puede y de debe gobernar a sí mismo”. Pero la realidad histórica nos dice lo contrario. Cuando los pueblos han votado por un candidato que no representa los intereses del poder económico, aunque gane en las urnas, el sistema con toda su poderosa maquinaria, que va desde los medios hasta el golpe de Estado, cambian la decisión popular.

En México, lo hemos visto desde José Vasconcelos, pasando por Cuauhtémoc Cárdenas y recientemente con López Obrador. El sistema colonial de explotación requiere del voto para validar su operación corrupta de explotación, sometimiento y enajenación del pueblo. La democracia funciona “a medias”, como en Estados Unidos, cuando pueblo y gobierno tienen el mismo interés… “adorar al becerro de Oro”.

Por esta razón el gobierno, los partidos políticos, la clase política, la iniciativa privada, los medios masivos de comunicación, las iglesias, las corporaciones sindicales, la farándula, los deportistas profesionales, los intelectuales y artistas orgánicos, todos claman en contra del VOTO NULO. Por que representa el tácito rechazo, dentro del juego perverso democrático, a la farsa de los partidos, los candidatos y el poder establecido.

Sorprende esta campaña en la que “extrañamente”, los supuestos enemigos se ponen de acuerdo, para que la gente no anule su voto. Nadie dice nada de que más del 60% de la población, que debe sufragar, generalmente no lo hace.

En efecto, la democracia es ilegal e inmoral, pues “sí es el gobierno de las mayorías”, LA MAYORÍA DEL PUEBLO NO VOTA. La mayoría se abstiene, sea porque no cree, por desengaño, por hastío, porque ha aprendido que “ellos” no eligen a los candidatos, “ellos” y sus necesidades y aspiraciones no son tomados en cuenta por los elegidos en el ejercicio del poder, porque sabe que todos los partidos en el poder hacen trampa y actúan fuera de la ley en sus campañas, porque han aprendido que cuando los elegidos llegan al poder, solo luchan por las canonjías de grupo y de partido, y que el pueblo es olvidado. Sea como fuere, el pueblo bien sabe amargamente que voto por quien vote, gane quien gane, EL PUEBLO SIEMPRE PIERDE.

¿Quién entonces vota? En general, la gente que para vivir o medio vivir, está comprometida con el corrupto sistema en cualquiera de los partidos. Desde el que lo dejan entrar a la dependencia a bolear zapatos o lo dejan vender en la calle, pasando por los burócratas y sindicalistas borregos, hasta ese 15% de “mexicanos” dueños de este país que hacen excelentes negocios con el presupuesto. Y por supuesto, la gente ignorante o ingenua que cree en todo este complejo andamiaje de mentiras y verdades a medias.

Pero el punto es, ¿por qué tanta preocupación por el voto nulo? Por qué les preocupa tanto que la gente vaya a las casillas y deposite su descontento en una boleta, sí de todas formas voten por quien voten, estarán en el poder la misma gente corrupta de cualquiera de los partidos.

Por qué TODOS se ponen de acuerdo en censurar que el ciudadano arto de tanto gasto inútil, de tanta verborrea demagógica, de tanta bajeza y enfrentamiento estéril, vaya a la urna y demuestre su descontento de una manera ciudadana. ¿Por qué?

Lo que es bueno para el pueblo, es malo para sus explotadores y vividores. Lo que es malo para los explotadores y vividores es bueno para el pueblo.

Los mercaderes del mundo nos han engañado en los últimos 233 años, haciendo creer a los humanos que la “democracia” es la mejor forma de gobernar a los pueblos. Sin embargo, la democracia, la modernidad y el fundamentalista culto al Becerro de Oro, nos han llevado a la peor crisis planetaria de nuestra historia.

martes, 30 de junio de 2009

LOS CULPABLES DE LA GUARDERÍA ABC DE HERMISILLO


Es un hecho indignante la muerte de los 48 niños en la guardería subrogada del IMSS en Hermosillo. La tragedia es inadmisible bajo cualquier punto de vista. Pero la realidad nos dice que es lo común en nuestro país.

Se clama justicia. Los medios, los políticos y los gobiernos pretenden capitalizar esta desgracia para sus intereses. Se piden culpables y el pueblo pide “venganza”. Pero, …¿quienes son los culpables? ¿Los empleados mal pagados? ¿Los dueños que tienen los permisos y las supervisiones aprobadas? ¿Los funcionarios menores? ¿El Delegado o el Director del IMSS? Simples piezas de un sistema. ¿Santiago Levy, que en su calidad de Director del IMSS creó las guarderías subrogadas? O el Estado Mexicano. O todos los mexicanos que hemos permitido el modelo económico que ha hundido al país y beneficiado a muy pocos.

El modelo económico ha condenado a los pobres a ser más pobres, al Estado a reducirse al máximo y le ha abierto totalmente las puertas al Mercado, para que maneje el país como una maquiladora, en dónde la clase política juega el papel de capataz. La implantación irracional del modelo neoliberal en base a un pantano de corrupción histórica, muestra en todos los ámbitos de la vida nacional un dramático retroceso en los índices de bienestar, crecimiento y desarrollo. El país se ha empobrecido, el pueblo se ha depauperado, la naturaleza se ha contaminado, para que las empresas trasnacionales y un puñado de criollos se hagan inmensamente ricos.

¿Quién es el culpable del asesinato de los niños de Hermosillo? El modelo económico y los mexicanos que lo hemos aceptado sumisamente, sin exigir los derechos que supuestamente tiene una sociedad moderna y democrática. México, desde esta perspectiva sufre las consecuencias de una tiranía despótica y deshumanizada. La dictadura del Mercado. El “modelo económico” implantado desde 1521 no beneficia al pueblo.

Cada niño cuesta mensualmente en una guardería del IMSS más de siete mil pesos. Santiago Levy “inventó” las guarderías subrogadas, en las que el Estado a través del IMSS, convierte una responsabilidad en un negocio para los funcionarios, parientes y amigos. En efecto, las guarderías subrogadas reciben dos mil quinientos pesos por niño, casi cinco mil pesos menos que las del IMSS, con ese dinero, tienen que dar “un servicio”, poner infraestructura, pagar personal y sobre todo, tener ¡una ganancia¡

Y ese es el punto. Sabemos que todos “los negocios” de los funcionarios-empresarios de los tres niveles de gobierno cuentan con todo el apoyo y “comprensión” para salvar…“pequeños detalles” de seguridad, equipo, mantenimiento, capacitación, personal, dirección y control.

Sí en este momento se aplicara estrictamente la ley a todos los negocios de los funcionarios-empresarios, le aseguro que casi la mayoría tendrían que cerrar por incapacidad de dar un buen servicio o ofrecer un producto de calidad y por no contar con normas de seguridad. Se lo aseguro, porque estos niveles ni siquiera los tienen las instituciones gubernamentales que ofrecen servicios al pueblo, como son salud, educación y transporte, por citar tres ejemplos.

Pero también esto sucede en la indicativa privada, en donde las empresas que cuentan con respaldo político, sean nacionales o internacionales evaden cínicamente estas responsabilidades y las que no tienen el respaldo político lo hacen a través de la corrupción. La tragedia de Pasta de Conchos en Coahuila, es solo una muestra reciente. De esta manera, el pueblo, los trabajadores y sus hijos, vivimos en la total indefensión frente a la voracidad y la corrupción de los operadores del modelo económico neoliberal, tanto en el sector público como en el privado.

¿Quién es entonces el culpable del asesinato de los niños mártires de Hermosillo? El modelo económico y los mexicanos que lo hemos aceptado sumisamente.