lunes, 2 de febrero de 2009

EL COLAPSO DEL IMPERIO DEL BECERRO DE ORO.


Aparentemente la historia de la humanidad, como sociedades civilizadas, tiene diez mil años de antigüedad. Sus inicios se dieron entre los ríos Tigris, Eúfrantes y Nilo en el año ocho mil a.C. Desde que se inventó la agricultura y el ser humano se hizo sedentario, hasta la aparición del capitalismo en 1776, con la creación del primer país del mundo, Estados Unidos, pasaron alrededor de 9776 años.

En este largo periodo de tiempo los pueblos y culturas de todo el mundo se gobernaron a través de reyes, emperadores, kanes, sultanes, tlatuanis, etc. Grandes proezas humanos se dieron, y no nos referimos a guerras y batallas, sino al desarrollo de los valores humanos universales y perennes. Mesopatamia, Egipto, China, India. México y la Zona Andina, buscaron de muchas formas la trascendencia espiritual de la existencia. Dejando un gran legado espiritual, y magnas obras que trascienden el tiempo.

Sin embargo, en 1776 arranca una nueva forma de ver el mundo y la vida. Sustentada en el culto al “becerro de oro”. En efecto, con la creación de E.U. a partir de una acción concertada de “los mercaderes”, se crea un “nuevo mundo” en el que “la libertad”, el individualismo y el materialismo, serán la base del nuevo paradigma. Caerán las religiones y se engrandecerá la ciencia, caerán los estadistas y emergerán los políticos, caerá el comunitarismo y se fortalecerá el individualismo, caerá el bien común y se impondrá la iniciativa privada, caerán las sabias y milenarias formas de gobierno y se impondrán las democracias, caerá la familia y se impondrá la empresa, caerá la inteligencia y se impondrá la enajenación, caerá la sabiduría y se impondrá la ignorancia, caerá el Estado y asumirá el poder total el Mercado.

Pero este “nuevo orden mundial”, impuesto por “los mercaderes”, que apenas tiene 233 años, ha demostrado con creces su fracaso. Ha creado la era más oscura, injusta y dolorosa de la humanidad.

La abyecta pasión necrofilia por venerar al “becerro de oro”, no solo ha desquiciado y casi destruido a los seres humanos, sino que al mismo planeta, lo esta asesinando a través de la contaminación.
Ha concentrado en pocas manos la riqueza del planeta. Ha explotado a los pueblos y depredado sus recursos naturales. Ha destruido el seno familiar y los valores morales y éticos. Ha comercializado todas las aspiraciones y sueños del ser humano. Ha embrutecido y enajenado a los seres humanos. Los ha llenado de terror y de vacío.

El paradigma del capitalismo: “la libertad”, se ha convertido en libertinaje individual y colectivo, en el que las empresas y corporaciones materialmente no tienen límites para hacer con las personas y la naturaleza, lo que ellas quieran, con tal de “hacer dinero”.

La libertad de “los mercaderes”, ha sumido en la pobreza e ignorancia a gran parte de los seres humanos del planeta. La libertad de hacer guerras, matar o destruir a quien o quienes, se oponga a sus intereses. La libertad de imponer sus intereses económicos, financieros y comerciales a pueblos y naciones. La libertad de transgredir las leyes naturales y crear engendros vegetales y animales. La libertad de esclavizar y embrutecer a los seres humanos. La libertad de imponer su “cultura chatarra”, sus valores y culto al “becerro de oro”, entendida como “modernidad y democracia”, a los pueblos del planeta.

En estos años, de inicio de siglo y finales de la era del “culto al becerro de oro”, el libertinaje, el abuso y la avaricia, han desfondado al propio voraz sistema. El caos financiero y económico nos demuestra que ésta perversa forma de vivir está equivocada, y que enferma a la humanidad y mata al planeta.

Es más que obvio que la democracia y el sistema de partidos es un rotundo fracaso, lo mismo en países ricos que pobres, pues los políticos solo son empleados de “los mercaderes” y solo atienden sus intereses por encima del bien común. Con la democracia, se entretiene y engaña a los pueblos, mientras se impone agazapadamente la dictadura del Mercado.

La economía de mercado nos ha demostrado que no ha podido generar el bienestar de los pueblos, ni de las naciones. Trabajadores, campesinos, obreros, pequeños y medianos comerciantes y empresarios, de todos los países se han visto reducidos y exprimidos por los intereses de las megas corporaciones. Hoy no hay trabajo para la mayoría, y los pocos que tienen puestos en el sistema, cada día ven mermadas sus prestaciones sociales y su raquítico sueldo. El verdadero “mercado libre” cada día se reduce a espacios de subsistencia, por la voracidad y rapacidad de las corporaciones nacionales y trasnacionales.

El trabajador ha sido reducido a nada. La tecnología ha desplazado el saber y la experiencia del trabajador, sea obrero, empelado o campesino. Cada vez se crean inmensas masas de gente ignorante y enajenada, que no sabe hacer nada, que solo cree en el poder del dinero, que compra artículos chatarra y trabaja por un mísero salario. Gente que acepta una vida chatarra y desechable.

La ciencia y la tecnología han sido usadas por “los mercaderes” para explotar y dominar a los seres humanos, no para liberarlos y proveerlos de bienestar. La ciencia y la tecnología están al servicio de la ambición de los dueños del dinero, o inventando armas más sofisticadas, o maquinas que remplacen a la mano de obra calificada, o productos que remplacen a los naturales, o sencillamente, inventando estupideces que embrutecen y enajenan a las personas.

A 233 años de que se inició el dominio de “los mercaderes” y el nuevo orden mundial del imperio del “becerro de oro”, el fundamentalismo terrorista por el culto a la materia y el hacer dinero, ha llevado a los pueblos y gobiernos del mundo a un crisis planetaria, de carácter espiritual, social, cultural y ambiental.

¿Qué es lo que necesitan los seres humanos para darse cuenta cabalmente de esta catástrofe planetaria?

¿Cuantas personas tienen que morir de hambre, o suicidarse, o en las drogas, en la frustración, el estrés y el vacío existencial?

¿Cuántas personas más se requiere que se queden sin empleo en el planeta?

¿Cuántas especies animales y vegetales se necesitan perder para entender que el camino que llevamos es suicida?

¿Cuántas hectáreas de bosques y selvas se necesitan perder para darnos cuenta que estamos desbastando al planeta?

¿Cuántas más elecciones fraudulentas se necesitan para entender que la democracia es un fraude y un engaño a los pueblos del mundo?

¿Qué es lo que necesita el ser humano para tomar conciencia?

martes, 27 de enero de 2009

¿POR QUÉ SE SUICIDAN LOS JÓVENES DEL MUNDO?


En México el año pasado se suicidaron 4500 jóvenes. Esto representa una señal de alarma muy grave para la sociedad y el Estado. Los jóvenes, no se suicidan porque no quieran vivir, sino por que no pueden vivir, en un mundo que los rechaza y maltrata. Porque no tienen opciones ni encuentran oportunidades. Porque no tienen valores ni paradigmas verdaderos para vivir. Pero esta situación es global, en países ricos y pobres. Los resientes estallidos sociales de la juventud se dan, lo mismo en Francia, Grecia o que en Chile.


El origen del problema nace del poder global de los dueños del dinero. En efecto, los “mercaderes” han sumido a la humanidad en uno de los procesos más oscuros y necrófilos de la historia. El culto al “becerro de oro” ha contaminado a la humanidad y al planeta. Todo se ha corrompido todo. Nos ha envenenado. Los jóvenes son usas y explotados, ricos y pobres, en la escuela o en la calle, solo son "puro negocio".


Cuando el hacer dinero es el valor supremo de lo humano. Cuando “la libertad es total y absoluta” para hacer dinero por cualquier medio, todo pierde su esencia y su significado original. El dinero hoy mueve al mundo.


Sí la alimentación es un negocio y no una fuente de energía. Sí la medicina no es un medio para generar bienestar y salud, sino dinero. Sí la educación no es un medio para formar y superar a la sociedad, sino un lucrativo negocio. Sí la organización social y la política dejan de ser el medio por el cual los seres humanos vivan en armonía y multipliquen sus posibilidades, y pase a ser un fuente ilícita para hacer dinero. Sí el Estado sirve solo para apoyar a los que tienen dinero para hacer más dinero por encima de la ley. Sí la religión es un medio para tener poder y dinero, sí los medios masivos sirven para embrutecer, enajenar y mercar. Sí el deporte y el esparcimiento pasan a ser un lucrativo negocio. En síntesis, sí todo pierde su esencias y pasa a ser solo un medio para “obtener dinero”. Y sí a todo esto se pierden los valores éticos, morales y espirituales; la sociedad y el Estado pierde su razón de ser. Las personas, las familias, los pueblos y los gobiernos viven solo pensando en “tener dinero y comprar”.


Esto no sería tan grave sí, los adoradores del “becerro de oro” les diera a todos la oportunidad de “tener dinero”. Pero como lo hemos venido constatando, el neoliberalismo y la globalización, lo único que han hecho es concentrar en muy pocas manos todo el dinero. Destruyendo a la sociedad y a la naturaleza. Contaminando el medio ambiente y contaminado espiritualmente a las personas. Y el culto al “becerro de oro” ha demostrado su fracaso con el actual colapso financiero y económico “del mundo libre”. Pareciera que su objetivo no fuera hacer dinero, sino daño a la humanidad.


Lo grave del problema es que esta dinámica ha hecho quebrar a la economía de mercado, y hoy ni siquiera ofrece la oportunidad de darle trabajo a la gente. En efecto, cada día existen menos posibilidades de encontrar trabajo y cada día los pocos trabajos ofrecidos son míseros y mezquinos, en el que la explotación y la evasión de las responsabilidades de la seguridad social es burlada por los dueños del dinero, para hacer, más dinero.


La expectativa de trabajo de un joven que ha terminado sus estudios a los 25 años es tan solo de 10 años, porque en “el mercado laboral”, a los 35 años los desecha por viejos. En México las condiciones para los jóvenes son aún más difíciles. Cada día les ofrecen más cosas que consumir y cada día les dan menos oportunidades para trabajar. Los jóvenes viven en permanente estado de frustración e insatisfacción. No tienen posibilidades de estudio, no tienen posibilidades de trabajo y cada día los medios masivos les exigen que compren y que tengan, para “ser alguien en la vida”.

De los 45 millones de personas que deberían tener un puesto de trabajo en México, el 70 % no lo tiene y sobrevive en el subempleo o de plano solo ve tv. Después de Haití, México es el segundo país en América con mayor injusticia en el reparto de la riqueza, pero tenemos al hombre más rico del mundo, el libanés Carlos Slim. Se ha impuesto una cultura caníbal de explotación deshumanizada, donde la corrupción y la impunidad, tanto en el sector gubernamental como en el de la iniciativa privada, rayan en el cinismo más vergonzante.


Los jóvenes de México, que son nuestros hijos, no tienen futuro ni oportunidades, razón por la cual se están suicidando violentamente o pasivamente a través de las drogas o la vida degradada. Esa es la verdad que nadie quiere encarar. El problema del país (y del mundo) no es económico, sino de VALORES HUMANOS.


Nos hemos entregado irresponsablemente al culto del “becerro de oro”. Y cuando digo, “nos hemos”, me refiero no solo a los empresarios y gobernantes, me refiero a usted y al que escribe, a los ciudadanos de este país que hemos permitido esta impune pérdida de valores… al ser, nosotros mismos, los cómplices silenciosos, los cómplices “hormiga” de esta tragedia.


Se requiere detener esta dinámica social suicida. Sabemos que no lo hará el gobierno, que está al servicio de los intereses del Mercado y el capital, menos aún los grandes empresarios y las corporaciones, que son parte del problema. Lo tenemos que hacer los ciudadanos en nuestra vida personal. Tenemos que decir ¡ya basta! al culto del “becerro de oro” en nuestra vida cotidiana. Dejar de pensar en comprar y poseer, poseer y comprar, en tener dinero. Entender la vida y el mundo de otra manera, en dejar de ver tv y dejarnos enajenar por los medios.

Tenemos que volver a “nosotros mismos”, a nuestra familia, a nuestras ancestrales tradiciones y costumbres, a nuestros valores familiares y sociales con los que nos educaron nuestros padres y abuelos. Tenemos que encontrar de nuevo el camino “de lo humano”, de lo divino y sagrado de la existencia.

No es un sueño, es algo posible en el perímetro de nuestra vida íntima y familiar. Sin tratar de cambiar el mundo, los sistemas o los gobiernos. Sí cambiamos en lo personal, cambia el mundo. La fuerza del Espíritu es la gran debilidad de los adoradores del “becerro de oro”. Los jóvenes de México y del mundo, nuestros hijos, merecen un mundo mejor. Más justo y humano. Debemos luchar por ellos.

martes, 13 de enero de 2009

TEOTIHUACAN...la punta del iceberg


El problema de la agresión a Teotihuacán, es solo la punta de un inmenso iceberg que tiene que ver con la noción de Nación y de patrimonio cultural, de los criollos en el poder y su visión neocolonialista del país.


Refleja también, el poder que tiene el Mercado sobre el Estado y el rol que juegan los gobernantes de los tres niveles, como empleados y promotores de los negocios de los “mercaderes”, que no tienen límite en su depredadora ambición de hacer dinero a través de lo que sea.


Pero lo más importante, es una amplia ventana que nos permite conocer el verdadero valor que para el Estado criollo, representa la historia y la civilización primigenia de lo que hoy es México. En efecto, el Estado criollo nuca ha aceptado la presencia de la civilización del Anáhuac como parte fundamental de lo que hoy es el pueblo de México en estos doscientos años “independientes”. Igual que lo hicieron los españoles durante trescientos años en el periodo colonial. Para los que tienen el poder económico y político del país, México surge en 1821, lo demás es la prehistoria de la patria criolla amamantada, siempre, por “la Madre patria” extranjera.


La colonia es el pasado del “México neocolonial” y los siete mil quinientos años de historia indígena, que crearon una de las seis civilizaciones más antiguas del mundo, es en la historia oficial, un periodo escuro y vergonzante, de “tribus primitivas en constantes guerras e inmersos en tumultuarios sacrificios humanos, que, gracias a la llegada de la civilización occidental y a la religión”, se pudo extirpar a los nativos de esos atávicos vicios y bajezas. No en vano los panuchos en el poder, desde Fox, quitaron de la enseñanza secundaria, la historia antigua de México.


Para los criollos y extranjeros en el poder económico y político del país, las zonas arqueológicas y éste pasado, es solo un medio para hacer negocios y crear riqueza “para ellos”. El patrimonio cultural intangible venido de la civilización del Anáhuac, o no existe o es atraso, que televisa y tvazteca, están afanosamente tratando de borrar, para crear al “nuevo mexicano”. Un ser ignorante, vulgar, sin identidad y sin tradición, “moderno”, enajenado y deseoso de consumir todo lo que le manden.


El verdadero problema del patrimonio cultural del pueblo de México, no es la destrucción que están realizando los funcionarios que apoyan y cobijan a los empresarios, sea imponiendo sus proyectos turísticos de luz y sonido o sus tiendas y zonas comerciales. Ni tampoco, los criterios de exploración y restauración, que pretenden crear a marchas forzadas, muchos “disneylandias prehispánicas” para hacer dinero. El verdadero daño a la cultura y la identidad del pueblo, es la destrucción y desvaloración que se ha venido haciendo durante cinco siglos del PATRIMONIO CULTURAL INTAGIBLE del Anáhuac.


En efecto, el patrimonio cultural tangible (zonas arqueológicas) se refiere a los objetos, que son producidos por el patrimonio cultural intangible (los sujetos), y este es el punto, amable lector. Desde 1521 los valores de la civilización invadida, sus conocimientos, sentimientos, creencias y sabiduría acumulada por miles de años, ha sido brutalmente negados, destruidos y menospreciados; acaso solo explotados “turísticamente”.


Los hijos de los hijos de la civilización invadida, son ahora los más pobres, los herederos directos de éste patrimonio, además de los llamados pueblos indígenas, son todos los millones de mexicanos que son cultural y morfológicamente descendientes de aquellos que un día construyeron Teotihuacán. Son campesinos, jornaleros, albañiles, desempleados, vendedores ambulantes, mil-usos, empleados de salario mínimo, obreros. Una inmensa mayoría silenciosa y explotada que representan el corazón del pueblo de México, y que hoy, viven alejados e ignorantes del patrimonio cultural INTANGIBLE que les legaron los constructores de las llamadas zonas arqueológicas.


La agresión más grave que sufren los mexicanos, es a su patrimonio cultural intangible. La estrategia de negación y valoración de la herencia indígena, ha condenado a los descendientes de los pueblos originarios a vivir en la ignorancia de lo más valioso que poseen. A través de esta ignorancia, los conducen a vivir como explotados extranjeros incultos en su propia patria. Su pobreza material se sustenta en la ignorancia de su riqueza cultural y espiritual. El daño mayor, no es a las piedras, sino a “los rostros y corazones” de los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos.


Pueden los criollos destruir todas las zonas arqueológicas y saquear todos los museos. Mientras la enseñanza de Quetzalcóatl y los toltecas sigua viva en las mentes y los corazones del pueblo. Mientras la Toltecáyotl guie los actos y sentimientos de las personas, las familias y los pueblos, tendremos FUTURO.
Porque el futuro, se encuentra justamente en la sabiduría del pasado, no en las piedras y objetos.


La Toltecáyotl representa la suma y decantación de la experiencia y sabiduría de ocho mil años de historia de nosotros mismos.

viernes, 2 de enero de 2009

QUINCE AÑOS, Y LA LUCHA APENAS INICIA.


Los pueblos indígenas llevan siglos enteros de resistencia cultural por sobrevivir, primero a una invasión y después a una explotación permanente durante los últimos 490 años. En la que se les ha desposeído no solo de sus tierras, recursos naturales, su cultura, su idioma, sino lo más importante, a su derecho a vivir, pensar y sentir.


Los primeros trescientos años por la cultura colonizadora de los gachupines y en los últimos ciento noventa años, por la cultura neo colonizadora de los criollos. Sin embargo, desde hace quince años los indígenas mayas de Chiapas han externado un sonoro ¡ya basta!


El movimiento zapatista es muy importante, no solo a nivel nacional, sino internacional. Nacionalmente es el primer estallido social indígena que se ha convertido en un movimiento compartido por algunos grupos en todo el país, ha renunciado a las armas y no busca el poder.


Pero sobre todo, es el primer movimiento indígena que ha recibido el apoyo de las instituciones, públicas y privadas más avanzadas de occidente. Los principios del zapatismo son de carácter universal y luchan por un mundo más humano y justo, su camino es la organización comunitaria y la autodeterminación. Estos principios están inspirados en la sabiduría del México antiguo. No vienen del trasnochado marxismo o del patético anarquismo.


Esta es la razón por la cual, el zapatismo ha encontrado en el poder económico global, a su más poderoso enemigo. En efecto, el zapatismo es una nueva alternativa, que nace de una civilización muy antigua, por tratar de construir un mundo más humano. El neoliberalismo y la globalización económica se sienten amenazados. No son las armas, sino las conciencias las que pueden cambiar la realidad, las que pueden detener el abuso y la enajenación.


Recientemente el comandante David declaró a la Jornada (2-01-09) “Los zapatistas, los pueblos indígenas que nos propusimos luchar por un mundo mejor y más humano, empezamos a ser más perseguidos y golpeados en todos los aspectos por los malos gobernantes de nuestro país, los poderosos y los partidos políticos”.Este es el punto, “TODO EL SISTEMA”, local, nacional e internacional, está en contra de que los pueblos digan ¡ya basta! a una forma equivocada y embrutecida de vivir en el consumo irracional, en la depredación de la naturaleza y en el embrutecimiento de los pueblos.


El zapatismo no solo lucha por los derechos de los pueblos indígenas, sino por todos los pobres y explotados del mundo. Por las víctimas de la voracidad de un puñado de poderes económicos supranacionales, que están conduciendo al mundo entero a una severa crisis, que está poniendo en peligro, no solo la existencia de la humanidad, sino la vida misma del planeta.


Para los zapatistas, su principal arma es la conciencia personal y la organización comunitaria. Los pueblos mayas que están luchando por un mundo mejor, han sido ferozmente agredidos por el SISTEMA GLOBAL, comenzando por los medios masivos, que han tratado de que el pueblo en general, no entienda y dimensione la propuesta zapatista.


No solo son los caciques y los funcionarios abusivos locales, y los gobernadores y presidentes de Chiapas y México, sino de pueblos indígenas vecinos que han sido cooptados por el Sistema. Todos están en contra del movimiento zapatista…y sin embargo, sigue vivo, vigente y vibrante después de 15 años.


Y este es el punto, amable lector, eso nos demuestra que el SISTEMA GLOBAL, no es tan poderoso como pretende mostrarse. En efecto, cuando un pueblo se conscientiza y se organiza; el poder económico, político y MILITAR, fracasan y son derrotados. Afganistán, Irak y Chiapas, son ejemplos, la diferencia es que el zapatismo ha abandonado las armas y eso lo hace un enemigo más difícil de vencer.


La otra gran arma que tienen los insurgentes indígenas mayas, además de la justicia y la razón, es el tiempo. Quince años no es nada para el tiempo indígena, que lleva más de ocho milenios de experiencia y sabiduría humana en el planeta.

jueves, 6 de noviembre de 2008

LA POBREZA EXTREMA Y LA RIQUEZA EXTREMA EN EL PAÍS


Recientemente el IPN ha dado una cifras escalofriantes que revelan, no solo la pobreza de este país ( La Jornada 30-10-08), sino la estupidez con la que se ha ido construyendo “la realidad nacional”. Los que toman las decisiones en México, tanto en el poder económico como en el político, han demostrado con creces, su incapacidad para guiar a los mexicanos a mejores estadios de desarrollo, dilapidando nuestra riqueza.


El mejor negocio para los “mercaderes” y los políticos, es un pueblo de ignorantes embrutecidos, que no cuestionen las decisiones económicas y políticas, que solo vean para su miope y mezquino interés personal. Comprar y tener como expresión de su ínfimo ser.


En los últimos catorce años, se ha usado la riqueza del país para crear más pobres y para enriquecer a unas cuantas familias de criollos y extranjeros. En efecto, se han “gastado” 200 mil mdd, es decir: 2´400, 000, 000, 000. 00 de pesos en programas asistenciales para los pobres. Pero el resultado en estos 14 años es que los pobres han crecido de 39% al 78%. A principios de 1984 existían 30 millones de pobres y hoy tenemos 78 millones. Aunque el gobierno calcula en sus datos oficiales que en México “solo existen 44.7 millones de pobres y de estos, ocho millones que literalmente se están muriendo de hambre.


Para que usted tenga una idea de lo que significan 200 mil mdd, podemos decir que a finales de 1998, la deuda externa centroamericana, incluyendo a Panamá, sumaba 22,465 mdd. Es decir que, hemos gastado casi nueve veces lo que deben todos los países de Centroamérica en crear más pobres.


Amable lector, se imagina lo que son 200 mil mdd para acabar la pobreza. Pues un verdadero tesoro para aquellos funcionarios y líderes corruptos, pero también para los dueños de aquellas empresas que venden porquerías y chatarra a los pobres. Pues como podemos imaginar, esos 200 mil mdd, han ido a parar a manos de los corruptos y de los mercaderes.


Piénselo bien, amable lector, todas las montañas de dinero que año tras año se reparten a los pobres, es para que compren refrescos embotellados (somos el país en el mundo que consume más coca colas y por consiguiente la diabetes es ya una pandemia en la población). Pero lo mismo se gastan, estos recursos para paliar la pobreza, en papas fritas, pastelitos, donas, chicles y chocolates. Bástenos ir a una comunidad marginada y ver que ahí, puntualmente llegan las trasnacionales con su mercancía chatarra.


Parte de esos miles de millones de dólares han ido a parar a manos de gente abusiva y aprovechada como Carlos Slim y secuaces. Los números no son exactos, pero se supone que en este país de pobres (78 millones) existen entre 45 y 56 millones de teléfonos celulares. En efecto, usted puede ver en todas las ciudades del país, a personas con muchísimas limitaciones económicas, pero portando orgullosas su teléfono celular.


La pobreza de las mayorías se sustenta en su ignorancia y su embrutecimiento. A mayor número de ignorantes, mayor riqueza de los explotadores. Usted puede entender el por qué, la televisión y la radio, despiadadamente degradan, vulgarizan y envilecen al pueblo. Como degradan los ancestrales valores de la familia, la honradez y la solidaridad, alentando nuevos “Valores Bacardi” sustentados en el consumo, la violencia y el individualismo.


Lo invito a que descubra en la Internet, asombrosos datos como que: las diez personas más ricas de México tienen dos cosas que las diferencian de los diez más ricos de España. La primera es que los ricos de México vienen de familias extranjeras avecindadas, es decir, NO SON MEXICANOS, aunque tengan actas de nacimiento y pasaportes nacionales; y los diez más ricos de España son españoles. La segunda es que: los diez más ricos de España tienen mucho menos dinero que el último de la lista de los ricos mexicanos. En México los ricos son más ricos (tenemos al más rico del mundo en un país de pobres) y tenemos más pobres que España. Como puede usted ver, la pobreza de muchos…enriquece MUCHO a unos cuantos.

martes, 28 de octubre de 2008

CONTENTOS Y FELICES


Ya lo lograron, con unos cuantos millones de dólares devaluados, los Mercaderes compraron las conciencias y el nacionalismo de nuestros nefastos diputados y senadores. Mientras el Tío Sam “nacionaliza la banca”, los traidores entregan el petróleo. Todos contentos y felices “LO$ PU$IERON DE ACUERVO”.

viernes, 24 de octubre de 2008

“SOMOS MAYORÍA”, DECLARA EVO MORALES ...nada ha servido estos 506 años.


En Bolivia se esta librando en estos momentos una batalla decisiva entre la ideología criolla neocolonizadora-explotadora y la voluntad y dignidad de los pueblos indígenas. Se pretende acabar la colonización que se inició hace 506 años. Este puede ser el principio del fin de una larga cadena continental de injusticias y crímenes en la total impunidad institucional.


Hace cinco siglos se inició la matanza más grande de la historia de la humanidad. En menos de cien años, Colón, sus hijos, Cortés, Pizarro y todos los aventureros facinerosos que llegaron a depredar, robar, explotar, violar y matar, llevaron a cabo el genocidio de 200 millones de personas. No solo fueron asesinados con cuchillo y arcabuz, trabajo esclavo y encomiendas, sino fundamentalmente se llevó a cabo la primera “guerra bacteriológica” del mundo. El sarampión y la viruela diezmaron a los indefensos pueblos autóctonos. Robar, explotar, depredar y matar han sido “los cuatro jinetes del Apocalipsis” que han azotado a los pueblos originarios, desde 1492 hasta la fecha. En cinco siglos nada ha cambiado.


La “gente decente” no quiere tocar estos temas. Le son incómodos y pretenden encubrirlos diciendo que: “no todo fue malo” y que con la conquista llegó también la cultura, la religión y el idioma español a los pueblos salvajes y primitivos. Las buenas conciencias argumentan que “lo pasado pasó, y que ahora somos, felizmente mestizos”. Pero la brutal realidad nos demuestra que no es pasado. Que las matanzas se siguen dando, que el despojo esta a la orden del día, que la violencia aplicada a indígenas, campesinos y lumpen proletariado en toda la llamada América Latina es cotidiana e intrascendente. El racismo, el clasismo, el desprecio por las culturas originarias de las personas con rasgos y morfología indígena es innegable, bástenos ver la televisión comercial de México, Guatemala, Bolivia o Perú, países con una mayoría indígena. Solo gente rubia o blanca tiene acceso a la tv, a la riqueza, a la tecnología, a la educación, a las oportunidades. El continente entero sigue viviendo un deshumanizado sistema colonial y siguen existiendo de manera solapada dos clases de personas: los vencedores y los vencidos.


El caso de Bolivia es realmente muy importante, pues en ese pequeño país, más del 80% de los habitantes son de origen indígena. Una pequeña elite de blancos tiene el poder económico y político, y no vaya a creer el amable lector que son descendientes de Pizarro o de Pedro de Anzures, sino son centro europeos que llegaron a Bolivia en la década de los años setentas, con una mano a tras y otra adelante, y ahora son los dueños del país.


Pues bien, en Bolivia los indígenas se han organizado. Han usado los medios legales que la “democracia de los Mercaderes” les permite y a partir de su voto y de una concientización y lucha por sus derechos negados durante quinientos años, han tomado el poder. Es la primera vez en la historia de los pueblos originarios del continente que los indígenas toman el poder. Siempre han sido mayoría, pero pese a ello, han sido masacrados, explotados, vejados, engañados y se han impuesto los intereses depredadores de los colonizadores sobre ellos. La historia antigua y actual no miente. A través de golpes de Estado, de asesinatos, masacres y corrupción, cuando un pueblo ha intentado liberarse de los criollos explotadores, que siempre se han aliado con las potencias y capitales extranjeros para mantenerse en el poder, son negadas sus aspiraciones de justicia y de igualdad. A sangre y fuego se ha mantenido el sistema neocolonial en América latina. Actualmente la CIA esta apoyando a los criollos bolivianos, que se han atrevido, soberbia y prepotentemente a entrar en rebeldía en contra del gobierno y el pueblo boliviano. En su cabeza y en su corazón no pueden aceptar que los indígenas piensen, se organicen, luchen pacíficamente por sus derechos históricos a ser seres humanos, con los mismos derechos y oportunidades que ellos.


La razón del pueblo de Bolivia, es la misma razón de los pueblos de Perú, Ecuador, Paraguay, Colombia, México, Guatemala, Honduras, El Salvador y la Amazonia. El Banco Mundial presentó el día 7 de Octubre en la Universidad Iberoamericana un documento titulado: "Desigualdad en América Latina y el Caribe: ¿ruptura con la historia?" en el que señala que en la tierra "descubierta por Colón", el 10% de la población posee el 48% del ingreso total y que, el 10% más pobre de la región, posee solo el 1.6% de la riqueza. En México un puñado de familias posee la riqueza del país y el 72% del pueblo mexicano no cubre las necesidades básicas indispensables para tener una mínima calidad de vida y el 10% de la población (indígenas) poseen el 1% de la riqueza. Como se puede apreciar, “ser mayoría no basta”. Los pueblos originarios han sido mayoría desde 1492…y de nada ha servido. Bolivia es la esperanza de las personas deseamos la justicia, el respeto y la igualdad.


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